jueves 22 de marzo de 2007

An enigmatic existence (Parte II)

“La pelea había iniciado y el trío de muchachas separaron su unión grupal para atacar cada una a Zark desde diversos ángulos de ubicación, como una maniobra de guerra en un mapa. Golpes y lluvias de combinaciones no cesaban sobre su objetivo, quien se sentía presionado frente a sus contrincantes, sometido a la dura prueba de la cual era víctima. Por cada golpe que el guerrero en armadura propinaba hacia una de las jóvenes, la otra lo interceptaba con facilidad y sin notarlo la ventaja de triunfar se le escapaba al igual que su libertad de su propia cárcel. Defensas, contraataques, maniobras evasivas y lanzamientos de energía era arrojados hacia ambos bandos con tal potencia que ninguno de ellos bajó su guardia y la ofensiva descargada aumentaba más y más. Con gran sorpresa, los ataques de Zark dejaron de intentar quebrar el muro de fuerza de el trío y fue él quien terminó recibiendo una devastación implacable de ataques que culminaron con una patada hecha embestida por Clene, empujándolo directamente hacia los escombros de la ciudad. Después de la separación, las tres jóvenes unieron su grupo de nuevo.
- “¿Y se supone que lo que destruyó nuestro mundo era algo más fuerte que esto, cierto? ¡No puedo creerlo!”- dijo Ofera, quien parecía aliviar sus sentimientos de rencor hacia su oponente caído.
- “Bueno, tienes razón en eso. Sin embargo, espero que nos muestre su verdadera fuerza como se debe o hará de esto algo muy aburrido.”- dijo la pequeña- “… Opino que sería mejor divertirnos mucho más con él, jeje”
- “Todo te lo tomas como un juego. No tienes remedio. Y solo espero que lo dijiste no se haga realidad”
Mientras la conversación entre las jóvenes proseguía, Zark se levantaba entre los escombros de los que formaba parte, con heridas de mínima consideración.
- “Esos golpes … si que dolieron. Maldición. Debo saber que es lo que traman conmigo en verdad e intentar escapar de aquí o si no …”
El habla de Zark se vio interrumpida bruscamente cuando su cabeza sufría de nuevo los mismos dolores que antes padecía, añadiendo, esta vez, unas visiones que lo llenaron de oscuridad, como si lo amenazase un instinto asesino que lo invadía. Ya repuesto del dolor, se elevó de inmediato hacia donde se encontraban sus contrincantes y mostró una determinación más grande contra ellas, listo para una segunda oportunidad.
En el laboratorio de Yiri, mientras tanto, el grupo de las Princesas había terminado su jornada escolar del día, cuando, al darse cuenta, encontraron el cuerpo de la doctora yaciendo en el suelo, inconsciente, al igual que su compañero. Ziza fue la primera en acercarse asustada por su estado:
- “¡¡Yiri!! ¡Despierta! ¿¡Que te ocurrió!? ¡Vamos, reacciona!”
Los ojos de la doctora comenzaron a abrirse, aunque de forma débil. Sus fuerzas parecían disminuidas frente a lo que había sido víctima, hace unos momentos mantenerse en pie era lo mínimo que podía.
- “Dinos … ¿Qué fue lo que te ocurrió, Yiri?”- preguntó preocupada Shisema, quien se acercó a su compañera.
- “No lo sé …”- replicó Yiri, con debilidad- “… Lo último que recuerdo es que una carga tremenda de electricidad había salido desde mi computadora y … después de eso … terminé desmayada.”
- “¿Qué tu computadora te atacó? Eso es ridículo …”- dijo Decani, con actitud incrédula.
- “Pero si es la verdad. ¿Cómo crees que tuve estas heridas? No estoy tan loca como para hacerme estas heridas yo misma, Princesa …”
- “Pues …”
- “¡¡Chicas, tienen que ver esto!!”- interrumpió Naomi, con la sorpresa adornando su voz- “¡No van a creer lo que la computadora esta visualizando!”
Cada una de las mujeres presentes se acercaron a la pantalla para contemplar algo inimaginable para ellas y demostrar su impacto con escasas palabras:
- “¡¡¡Es Zark!!!”
Además de una gran sorpresa, la duda y la confusión había reinado sobre todas, sin entender lo que contemplaban en dos lugares simultáneos:
- “Pero … ¿¡Como es posible que esté en dos lugares a la vez si él está ahí recostado!?”- se cuestionó Esmeralda, perdida en la noción de la realidad.
Súbitamente, en la pantalla, las tres jóvenes que combatían a Zark en su memoria se hicieron partícipes en frente del grupo de la Princesas:
- “¿¿Eh?? ¿¿Y quienes son esas??”- preguntó, también, Ilume , desconcertada de tantas sorpresas.
Todas veían como el trío de jóvenes propinaba sucesivos ataques en contra de su único objetivo, entre contraataques y evasiones sin parar. Zark parecía indefenso frente a sus hostiles contrincantes:
- “No lo entiendo … No comprendo que es lo que pasa.”- dijo Decani, disgustada por su confusión.
- “Creo saber … que es lo que ocurre … aunque pueda sonar disparatado.”- comentó Yiri, con voz dudosa.
- “Entonces díganos que es lo que pasa, doctora”- exigió Naomi.
- “Pues a juzgar por lo que vemos en éste instante, estamos presenciando una batalla dentro del subconsciente de Zark ¡Se está llevando a cabo una pelea dentro de su mente!”
- “¿¿¡Qué!?? ¿¡Pero como es eso posible!?”- preguntó alterada Ziza
- “Créanme que tampoco sé eso, chicas. No obstante, debe haber un modo de ingresar a su mente e intentar ayudar a Zark.
Entretanto, el mismo guerrero desenvainó su fulminante espada contra el grupo de las tres jóvenes, quienes, entre sonrisas, parecían burlarse de la reciente acción de su contrincante. Despay comenzó a abrir paso para lo que iba a ocurrir:
- “Ahora te mostraremos lo que podemos hacer y créeme … esto va más allá de tus límites”
Mientras hablaba, la joven alzó su brazo con la mano abierta y sus compañeras, repentinamente, fueron envueltas en una capa de energía que las hizo desvanecerse, como polvo, hasta que esos rastros de energía se mezclaron entre ellos y se fusionaron para formar un arma propia, la cual se convirtió en una especie de mandoble, que poseía un sable en cada extremo de su mango, ambos tan filosos que resplandecían con la luz de sus atributos atacantes y ágiles, contrastando con quienes habían compuesto esa arma. Así una batalla con reglas diferentes había comenzado y fue Despay con su arma hecha de amigas las que comenzaron con su hostil arremetida hacia el guerrero.
El potente mandoble hacia juego con el filo que sostenía, mientras le equilibraba a este el balance de la velocidad con la cual su portadora desenvainaba un sinnúmero de veces. Cortes, tajadas, heridas profundas, cada danza al compás del rojo vivo se hacía vivo con cada momento latente que transcurría y los pasos que seguían, uno tras otro se convertían en una violencia que liquidaba el por qué de un inicio, el punto de partida con el cual fue escrito tal encuentro. Zark parecía enfrentar una batalla llena de nuevas pruebas impuestas para su supervivencia, cada una más excitante que la anterior y, a la vez, más aterradora. El joven espadachín contuvo con maniobras defensivas cada ataque que Despay le enviaba, pero no pudo utilizar su espada en modo atacante, ya que el poder del mandoble era demasiado para él. En un momento dado, la portadora soltó su arma, incitando a Zark a cambiar su postura y a atacar de forma directa. No obstante, una capa de energía, igual a la de las otras dos muchachas, había cubierto tanto a la misma Despay como al mandoble, provocando un cambio de lugares entre los elementos de materialización y las portadoras. Éste súbito cambio genero una nueva aparición dentro de la pelea: era Ofera quien tenía el control de una nueva arma la cual era una gran espada, con un potencial elevado, contrarrestando efecto alguno en la agilidad.
Terminado el proceso de intercambio, Zark se arrojó con su espada hacia la mujer, quien interceptó su ataque con su pesada arma. El incontenible poder que poseía la espada de Ofera hacía estremecer el aire que contenía el espacio, cortaba cada partícula víctima de su ataque y hasta el balance que mantenía a flote al guerrero parecía desmoronarse con los golpes que recibía por parte de esa arma. La intimidación se había apoderado de Zark, quien creía verse inofensivo ante su enemiga, pero, a pesar de las dificultades que lo agobiaban, intentaba encontrar algún método para lograr equipararse con tal abominación. Aunque toscas, las técnicas propinadas por la joven y su arma eran imbatibles y de ninguna forma parecían ceder ante el agotamiento, como si ambas fuesen una. Por otra parte, Zark hacia lo posible por superar alguna faceta que Ofera poseía, entre sus ataques y sus habilidades, pero nada parecía mostrar señal de debilidad alguna, compensando todo eso su escasa velocidad. La pelea descendió a tierra firme, entre las ruinas de la capital muerta y los golpes con ambas espadas continuaba; Zark asestaba con brío agotador cada corte que provocaba su arma, aun sabiendo que no tendría posibilidad alguna de rebasar a su oponente, inconciente de cualquier consecuencia que fuera a provocar, mientras que la muchacha derribaba con facilidad cada movimiento del guerrero, sin problemas y se movía lentamente, aunque segura y defensiva entre sus tácticas de combate. En un descuido, en una milésima de segundo, Ofera falló en sus cortes de espada y terminó siendo contraatacada por Zark, disparándole una ráfaga de energía desde su mano derecha tan potente que la envió muy lejos hacia los escombros de un enorme edificio. Satisfecho con lograr atacarla exitosamente, el joven tomó su espada con ambas manos y corrió de inmediato hacia su objetivo, oculta entre las rocas, dio un gran salto, listo para un corte decisivo y logró golpear a su contrincante. Sin embargo, lo que golpeó no fue con exactitud una hoja de espada, sino más bien una textura sólida y muy resistente: era un escudo, que se materializó, nuevamente, por el trío de las jóvenes, siendo la pequeña Clene la última portadora en el intercambio de materialización de armas.
- “¿A poco creías que sería tan fácil vencernos, cierto? Hahaha …”- rió Clene con un ánimo abierto.
Tras esas palabras, la paciencia de Zark sobrepasó los límites de su sicológica tranquilidad y aun así, sin gritar ni perder totalmente la razón, levantó su espada contra la niña, pero se encontraba dudoso de hacer eso con una infante como ella, ya que no lo consideraba una idiosincrasia correcta en sus principios. A causa de tamaña duda, Clene aprovechó el instante y azotó con su escudo la cabeza del joven, quien la contraatacó fuera de si, sin éxito, hasta terminar siendo pulverizado por varias embestidas por parte de tal arma de magnitudes defensivas. La conciencia apenas permitía dejar en pie a Zark, ya que el castigo recibido por parte de las tres mujeres era brutal y el rencor que brotaba en ellas recaía sobre sus pensamientos, haciéndole nadar en un mar de dudas. La pequeña joven saltó desde una gran distancia y le propinó incontables patadas a su víctima, seguidas de golpes con su escudo que le provocaron heridas graves al mismo Zark. Al instante, el escudo se volvió a convertir en las jóvenes materializadas que solían ser y entre ellas, junto con su pequeña portadora, atacaron sin piedad a su presa, como si estuviesen jugando con un muñeco sin uso, y, reunidas todas juntas, alzaron las palmas de sus manos, para crear un conjunto energético de truenos fugaces, que salieron expulsados en dirección hacia su objetivo. Sin embargo, aun con escasa fuerza, Zark desvió el ataque con un impacto de su puño, que envió los truenos hacia los cielos de la ciudad, siendo, en éste caso, los límites de la mente de su dueño, quebrando la división entre el mundo real y el mundo de las memorias en el que se libraba toda la acción. Sorprendidas de contemplar tal mínimo esfuerzo, las mujeres retomaron su ataque, despidieron los truenos desde las palmas de sus manos de nuevo y lograron alcanzar a su objetivo, quien despedía gritos de dolor, mientras soltaba su espada, que se desvanecía entre las puntas de sus dedos.
Las Princesas, quienes contemplaban con dolor lo ocurrido, sintieron la impotencia de no poder hacer nada por Zark. Decani parecía ser la más afectada por la situación:
- “¡Maldición! ¡¡Zark está siendo derrotado por esas tres infames y aquí estamos sin hacer nada!!”
- “Decani … Sé como te sientes …”- dijo Ziza, acercándose a su amiga con cuidado- “… Pero no podemos ir a ese lugar y ni siquiera tenemos idea de cómo hacerlo.”
- “¡Ya lo sé! Aun así … ¡¿Cómo se supone que ayudemos a Zark?! ¿¿De que forma puede salir de éste problema??”
La discusión aumentaba a cada momento entre las chicas, mientras que la doctora sentía el ruido de la pelea que era monitoreada desde su computador proveniente desde otro sitio: nada menos que la cabeza de Zark. Yiri acercó su mano al ver una especie de ambiente borroso desde donde sentía ese ruido, la introdujo con cautela junto con su vista, aun con dificultad y, desde el interior, logró ver la misma ciudad recreada en las memorias de su amigo. Sorprendida, apartó sus miembros rápidamente de tal visión y comenzó a analizar sobre alguna forma de ingresar a ese sitio. “Si más no recuerdo, Zark había desviado un ataque de esas muchachas y ese mismo poder fue el que rompió esa barrera, pero aun así … no es lo suficientemente grande cómo para ingresar. A menos que …”, una idea había penetrado en la mente de Yiri, inundada de esperanza, se dirigió a las Princesas y comentó lo que tenía planeado:
- “¡Princesas!¡Creo saber como podemos salvar a Zark!”
- “¡¿¿Sí??! ¡¿Y cómo?!”- preguntó ansiosa la Princesa oscura.
- “¡Dinos, por favor!”- pidió Shisema, con una voz casi tierna.
- “Claro. Ahora … escuchen bien …”
El proceso de ataque por parte del trío de muchachas continuaba y el dolor que Zark sentía era una agonía imparable, que golpeaba y destrozaba todos los miembro de su cuerpo con cada rayo que despedía el ataque que lo acosaba. Cada una de las chicas veía sus sueños en común realizados, sonriendo con ansias por una pronta recompensa; esperaban el retorno, el renacimiento de su paraíso caído de vuelta a sus existencias que sentían en su entorno, floreciendo nuevamente. El proceso de dolor del cual el joven era víctima llegaba a su etapa más crítica al sentir algo que brotaba en su interior, algo que ansiaba desesperado salir de esa prisión corporal.
- “Despídete de ésta supuesta vida”- dijo Despay, declarando la derrota de Zark
Justo en ese momento, una combinación entre ataques elementales de fuego, trueno y viento se dirigieron directamente hacia las tres jóvenes, quienes los evadieron con facilidad, dando un extenso salto hacia arriba y cayendo en sus respectivos lugares.
- “¿¡Pero quién demonios hizo eso!?”- preguntó indignada Ofera a causa de la interrupción ocurrida.
Un grupo de figuras, responsables del ataque, se dieron a conocer, desde la cima de uno de los tantos edificios en ruinas. Una de las mismas figuras alzó su voz y exclamó:
- “Ustedes han profanado la mente de quien más queremos, se han atrevido a hacerle daño y pretenden despojar su libertad en nuestro mundo …”- después de un segundo de rencor, la voz agregó, dándose a conocer quien es en verdad: “¡Somos las Princesas de los 7 elementos!¡Hemos venido a salvar a Zark de ustedes, malvadas!”
Eran la Princesa Zari y sus demás compañeras celestiales, quienes lograron ingresar al interior de la mente de Zark con éxito a través de la fisura creada por el ataque que el trío de jóvenes había lanzado con anterioridad, dejando en el mundo real a su compañera genio.
- “¿¿Qué??¿¿Ustedes??¿¡Como entraron aquí!?”- preguntó sorprendida Despay.
- “Digamos que una pequeña oportunidad nos abrió las puertas de la salvación de Zark”- replicó Getshiva, en tono metafórico- “Bueno … de forma sencilla, encontramos una entrada que nos conduciría hasta aquí y eso es todo.”
- “Y ahora que estamos aquí … ¡vamos a hacer que se arrepientan de haber invadido éste lugar!”- declaró Decani, con gran euforia
- “Como si ya pudieran hacer algo a éstas alturas …”- dijo Despay, burlonamente- “Estamos casi terminando nuestro trabajo y lo que menos necesitamos ahora son interrupciones mediocres como ustedes.”
- “¡¿Qué acabas de decir?!”- exclamó enfurecida la Princesa oscura.
- “Oye, Despay, no hay necesidad de apresurarnos, jiji …”- dijo la pequeña Clene- “Ya casi tenemos lo que queremos y de todas formas, enfrentar a éstas chicas hubiese sido inminente, así que … démosles lo que quieren”
Una sonrisa de satisfacción se había apoderado de Despay y Ofera al razonar mejor las palabras de su compañera:
- “Sí, tienes razón. En cuanto terminemos con éstas chicas, tomaremos lo que necesitemos aquí y todo estará hecho.”- dijo Ofera, preparada para lo que se aproximaba.
Por otra parte, el grupo de la Princesas planeaba sus propias estratagemas:
- “¡Zari, mientras nosotras enfrentamos a éstas mujeres, tú ve y trata de curar a Zark con tus poderes!”- dijo Naomi a su amiga.
- “¡Sí, cuenta con ello!”
Y al instante, una batalla entre ambos bandos femeninos había iniciado al instante.
Zari, por su parte, había tomado otro rumbo, apresurada, en donde se encontraba la figura de Zark, yaciendo en el suelo, para curar sus heridas, se inclinó a su lado y gritó un conjuro con fuerza:
- “¡Regeneración del cielo!”
Puesto ya el conjuro para cicatrizar los castigos propinados al guerrero, la preocupada Princesa mantenía sus manos sobre el pecho de su víctima para que el conjuro surtiese efecto. De pronto, como si su conciencia fuese absorbida a causa de una fuerza desconocida, visualizó, por una milésima de segundo, una mezcla de sucesos violentos que parecían tener relación tanto con la ciudad convertida en recuerdos como con las tres chicas que las demás Princesas enfrentaban. Ya recobrada, Zari volvió a su deber principal, pero inquieta por lo que acababa de sentir en esos instantes de tanta negrura."

miércoles 28 de febrero de 2007

An enigmatic existence (Parte I)

Cuatro meses habían pasado desde la derrota de Vaxner y los dragones Neglacon y el orden de la ciudad había vuelto a la normalidad.
En medio de esos días de paz, las jóvenes se dieron cuenta, a través de vigilancias, de la conducta pacífica de Zark, la cual no demostraba ánimo abierto alguno, como alegría o diversión y fue por eso que, gracias a las ideas que la doctora Yiri formuló, decidieron todas hacer un paseo por casi toda la ciudad durante todo el día con el fin de intentar hacer florecer una sonrisa que exprese un sentimiento de diversión tierna, lo cual desean con sus corazones.
El día del paseo, Zark se dio cuenta que en las habitaciones de las jóvenes habían diversidades de accesorios femeninos, además de ropa, esparcidos por doquier y a pesar de que no era de su interés decidió buscarlas para preguntarles el por qué de su desorden. Justo en ese momento, apareció Yiri:
- “Zark, aquí estás. Te estaba buscando.”
- “¿Mm?¿Para qué?¿Pasa algo?”. preguntó el joven.
- “De hecho sí …” replicó sonriente Yiri, mientras cogía la mano de su compañero- “Anda. Ven. ¡Tenemos una sorpresa que darte …!”
- “¿¿Tenemos?? … ¡Hey. Espera …!!”- sin más que decir, Zark no tuvo más opción que dejarse guiar por la sorpresa que Yiri le tenía preparada.
Ya en el living room, todos estaban reunidos y para los ojos de Zark algo fuera de lo normal le había surgido a creer y a sentir:
- “Princesas … ustedes … ¿Por qué todas ustedes lucen tan arregladas?¿Y que es ese olor tan … agradable?”
- “Digamos que fue mi idea. Sin embargo, a deseo de todas queremos que contigo pasemos un día en el cual todos disfrutemos estando juntos ¿Qué te parece?”
- “Pues … No sé. No es algo que yo considere especial ¿sabes? …”- replicó Zark, para pena de algunas ahí presentes.
- “¡Oh, vamos, Zark!”- se le acercó al joven, la Princesa Decani, coqueta- “Créeme que todos lo pasaremos muy bien … Eso te lo aseguro, lindo, jiji”- y con un toque más adorable, la dama oscura le cerró un ojo en señal amorosa.
- “¡Deja eso!”- se dirigió Ziza a la coqueta Decani- “¡No te atrevas a hacerlo de nuevo y menos cuando salgamos!¿Me oyes?”
- “Lo dices porque Zari está celosa. No te metas.”-replicó Decani
- “¡Pues te digo de nuevo que no lo hagas otra vez!”
- “¡Ya basta las dos!”- exclamó Shisema, con voz angustiosa- “Recuerden que éste es un día especial junto con Zark, así que no lo echen a perder, chicas.”
- “Cierto …”- afirmó Yiri, quien se dirigió, al instante, a su joven compañero- “Muy bien, Zark, prepárate para salir. Te vestiremos lo más guapo posible para ésta ocasión, jiji”
Todas las muchachas estaban ansiosas por salir y la alegría inundaba el aire que rondaba. No obstante, en la azotea de un edificio cercano, un trío de figuras misteriosas contemplaban los movimientos que se manifestaban dentro del hogar de la doctora Yiri: eran un par de muchachas jóvenes, una de porte alto, otra de tamaño mediano y la última siendo una niña de pequeña estatura:
- “Así que aquí es donde ha estado todos estos siglos ¿eh?”- murmuró con inquietud la joven mayor- “Debemos actuar cuanto antes para tomar su poder.”
- “Sí, y de pasó podríamos divertirnos con las demás chicas. Eso sería divertido, jaja …”- reía alegre la pequeña niña, ansiosa de iniciar sus planes.
- “No nos precipitemos aún …”- dijo la joven media, mientras calmaba a sus compañeras- “Puede que hayamos encontrado nuestro objetivo, pero debemos controlar nuestro tiempo en esto.”
- “¿Tú crees? …”- preguntó la pequeña.
- “Claro que sí. Ahora … veamos que es lo que hará”- y junto con sus demás misteriosas amigas se desvaneció en el aire, mimetizándose en la jungla del concreto.
Recreaciones divertidas habían sido llevadas a cabo durante el día entero y la felicidad rondaba junto al grupo femenino de Zark. Varias actividades fueron ideadas por cada una de las damas, como deportes, juegos de video, bailes, karaokes, entre otros, todo para alegría alguna del joven guerrero.
La noche había cubierto a la ciudad con su manto y el grupo finalmente pudo terminar el paseo, habiendo disfrutado con emoción uno de los mejores días de sus vidas existentes siendo ese el primero en disfrutarlo con esa magnitud. La misma doctora Yiri no aguantó la cantidad de emoción que sus superiores despedían con tanto fulgor:
- “Ya no puedo más … Uff, Ufff … No se como me atreví a aceptar tal cosa.”
- “Oye no estuvo tan mal …”- dio su juicio Esmeralda, muy satisfecha- “No creo que olvide este día por lo que me resta de existencia”
- “Yo igual. Y es que, hablando francamente, jamás he tenido una experiencia así con amistades, excepto por mi compañera Misuna. Éste si que fue un gran momento, chicas”- afirmó Ziza, mientras daba pequeños saltos de júbilo.
- “Sí, tienes razón …”- acordó con su amiga la Princesa Ilume.
- “Y dinos Zark … ¿Disfrutaste de éste paseo por la ciudad con nosotras?”- preguntó Decani volviendo al verdadero motivo del paseo.
La pregunta comentada por la joven, provocó un cierto temor escondido entre todas las demás, ya que la mayoría había olvidado, por la noción del tiempo, el por qué de su paseo, sintiéndose responsables por la forma en que actuaban, sin haber estado con él el tiempo que debían. No obstante, la actitud de Zark no parecía tomar interés alguno en lo ocurrido:
- “Pues, estuvo bien. Y es que francamente no me importa si fue con la intención de divertirme o algo así, ya que me agradó más ver sus rostros tan sonrientes llenos de alegría, lo cual jamás había experimentado en alguien”- al cerrar los ojos, agregó sonriendo con suavidad- “Princesas … Quiero decirles que …”
La frase del joven se vio interrumpida en cuanto un letal dolor atravesó su cabeza, como una aguja que quiebra una coraza, la cual alberga algo oculto. La mente de Zark distorsionó, de repente, cada intención noble que llevaba por dentro y manifestó algo que jamás imaginaba portar, algo que lo aquejaba en verdad:
- “Princesa … Decani …”
- “Emm … ¿Sí?”
- “Dígame … ¿Qué … es vivir?¿Qué significa … el amor?”
La pregunta de Zark dejó en conmoción al resto del grupo femenino, que no pudo creer tales palabras pronunciadas en ese lapso. Muchas de ellas trataron de responder a esa pregunta, a pesar de que cada una tenía su propio concepto de ambos significados, cada labio se tropezaba con el otro sin ser capaz de lograr lo que querían, hasta que el mismo joven, cansado de esperar tal respuesta, rompió el silencio, al mismo tiempo que se acercaba a Decani, casi arrastrándose hacia ella:
- “Díganme por favor … ¿¿Que es el amor??¿Cuál es el significado de estar existiendo aquí, en éste momento? …”- entre las palabras que mascullaba con tanta dificultad, el dolor nuevamente volvió en sí, ésta vez azotando con hostil potencia su interior, lo que provocó un alarido feroz, tronando el hogar entero hasta caer retorcido de agonía en el suelo. “¡Zark!¿¡Qué te pasa!?”, “¿¿Qué te ocurre??”, “¡¡Zark!! …”, los gritos de las muchachas
El pavor, la angustia y la desesperación convirtieron el hermoso día de las Princesas en un desenlace fatal que acabo por convocar una pesadilla que nadie sabía si venía o si solo era un simple problema.
Las misteriosas jóvenes que vigilaban al grupo desde el inicio del día mantenían las palmas de sus manos alzadas, emanando energía que parecía ser la razón del dolor que pulsaba a Zark.
- “Bueno, la fase uno del plan va como planeábamos, chicas … Tal parece que el sello está comenzando a debilitarse.”- mencionó la mediana joven.
- “Sí, pero … ¿Cuándo pretendes que tomemos acciones en esto?”- preguntó la mayor de todas.
- “No te preocupes, para unos escasos días esto será cuestión de segundos”
- “Eso espero …”- dijo la pequeña niña, impaciente por lo que sucedería- “… Hemos viajado mucho para esperar esto y ahora no podemos desperdiciar ésta oportunidad”
- “Así es. Bien, preparémonos para la fase dos.”- propuso la joven mediana, mientras nuevamente te desvanecían en la invisibilidad de la materia.
Al día siguiente, la doctora Yiri estaba examinando el cuerpo inconciente de Zark, reposando en una camilla incrustado con cables conectados a la computadora y a pesar de la pesquisa la doctora no logró encontrar resultado alguno, sino interrogantes que ni ella lograba comprender: el cuerpo de Zark no podía ser analizado, como si fuese una restricción necesaria. El grupo de las Princesas, quienes habían llegado de su escuela, llegó al laboratorio y Ziza fue la primera en dirigir su curiosidad por el joven inconciente:
- “Yiri, dinos … ¿Como se encuentra Zark?”
- “La verdad .. Es que ni yo sé cual es el problema, Princesas. La computadora no es capaz de encontrar el problema por algún motivo desconocido. No sé que puedo hacer.”
- “¡Maldición!¡Debe haber alguna solución para esto!¡Yiri, tienes que seguir intentándolo!”- gritó Decani, enojada por el resultado sin éxito, hasta que, recapacitado el momento, se dio cuenta de su pérdida de control y su error- “… Lo siento. No quise hacer eso.”
- “Está .. bien. No se preocupe. Pero, le prometo que haré lo posible por ayudar a Zark, se lo aseguro.”
- “Eso espero … Creo que lo podrás lograr.”
- “Decani, sé como te entiendes …”- dijo Naomi acercándose a la joven- “Pero debes entender que Yiri hizo lo mejor que pudo. No pidas imposibles.
- “Sí, pero …”
- “¡No se preocupe, Naomi!”- exclamó la doctora tragando aire de ánimo impulsivo- “¡Es verdad. Tal vez no me he esforzado lo suficiente, así que ahora daré lo máximo para intentar ver que puedo hacer, por lo cual ahora requeriré que todas se vayan para poder comenzar!¿Está bien?”
- “Claro.”- dijo Naomi, llevándose a sus compañeras con ella

Ya estando sola con el cuerpo de Zark en su área de trabajo, Yiri contempló por algunos momentos a su compañero. “Zark, que afortunadas son de tenerte, al igual que tu de tenerlas a ellas. Puede que no lo sientas, pero en el fondo, éstas chicas te quieren con todo su corazón y harían lo que fuese por estar a tu lado, tanto en el amor como en la amistad. Ellas han visto algo en ti que todavía no me explico que podría ser, pero sé que es algo más allá de mi comprensión y es por eso que debo hacer lo posible por el bien de todos ustedes”, ya pronunciadas esas palabras en sus pensamientos, la esforzada doctora puso toda su disposición para ayudar a su amigo.
Al otro día, las Princesas se encontraban en su escuela, estudiando y relajándose, con la esperanza de que todo salga bien con Zark. Ziza, por su parte, también pensaba en eso cuando su amiga Misuna se acercó a su pupitre, curiosa de su preocupación:
- “Ziza … Te veo algo preocupada. ¿Pasa algo?”
- “No. No es nada, en serio.”- replicó la joven
- “Ah. Ya veo. Con que Zark no es nada de que preocuparse, por lo que veo”
- “¿Qué dices? No sé de que me hablas, Misuna.
- “Amiga … Se ve por tu rostro que estás muy preocupada por él y déjame decirte que nada lograrás con hacer eso. Si te sientes impotente por algo que esté fuera de tu alcance, puedes ayudar, por muy mínimo que sea tu aporte, siempre y cuando sea útil de verdad y que sepas que dará resultado. Y sé que sabrás como solucionar tus problemas …”
- “Gracias … Misuna”- agradeció Ziza con una dulce voz
- “De nada”
- “Dime … ¿En verdad se notó por mi rostro que estaba pensando en Zark?”
- “En realidad, fue por ese dibujo de él que acabas de hacer, jijiji”
- “¡Ay, pero que …! ¿¡Como!?”- la vergüenza recaía sobre Ziza y se dió cuenta de que, subconscientemente, fue Zari quien hizo el dibujo con un mensaje que decía: “Zark … Espero que te mejores.”
De vuelta en el edificio de Yiri, la misma doctora colaboraba con su esfuerzo rendido al máximo para ayudar a su inconciente compañero. Cálculos en búsqueda, hipótesis a descubrir, razones de lo ocurrido, cada idea estaba clavada con fervor en la mente de la mujer, sin motivos de querer quitárselos de encima. El sacrificio habría de valer la pena para ella y por lo que estaba haciendo. El silencio y el ruido de sus pensamientos hacían juego con la concentración que ejercía presión alrededor del lugar. El calor parecía intensificar la dificultad con la cual se respiraba el olor a trabajo, el esfuerzo que portaba encima se hacía más doloroso y la presión que sometía su capacidad laboral superaba los límites más recónditos de su persona, sin restringir el más mínimo detalle de sus habilidades científicas. El día seguía su curso con normal curso y para la joven esforzada cada grano del tiempo era una treta que la supervivencia le ponía a prueba, sin consideración, sin piedad, sin oportunidad de ceder la facilidad a su paso. No obstante, sin importar que tanto lo intentase, la doctora no logró dar auxilio a su dormido compañero, fragmentándose en la desilusión de su persona. “¡Maldición!¿¡Que más puedo hacer!?¡¡Ya lo he intentado todo y solo encuentro restricciones y prohibiciones en el interior de Zark!!¡No entiendo nada!”, pensó con impotencia. De pronto, mirando al monitor transparente de su computadora principal, unas ciertas identidades se dieron a mostrar, a través de la borrosa pantalla, justo cuando el cuerpo de Zark reaccionaba con sufrimiento incesante, igual que la última vez. Yiri se asustó al ver a su amigo en peligro y sin notarlo, desde su propia computadora, fue atacada por una cascada eléctrica que la dejó en estado inconsciente, sin antes derramar sus últimas lágrimas de dolor, por no ser útil ante quienes la rodeaban.
La atención condujo un vistazo interior a la memoria del joven guerrero hasta encontrar enormes pasadizos y espacios cerrados, que conformaban callejones y oscuridades que siempre parecían ser desconocidas al conocimiento común. Una entre tantas masas internas resultó ser el mismo Zark, que parecía desorientado frente a la inmensidad desconocida en a que se encontraba atrapado. “¿Dónde … estoy?¿Y las chicas? No recuerdo nada. No sé que está pasando”, hablaba Zark entre sus pensamientos, completamente desorientado. Y desde las sombras, unas voces femeninas llamaron la atención del protector.
- “Vaya, vaya … Así que te refugiabas en éste planeta con esas chicas ¿eh? Que suerte tienes, haha”
- “Si, al fin pudimos encontrarte después de todo tiempo, vagando en tu búsqueda. No te imaginas cuanto esperábamos por éste momento.”
- “… Y ahora con tu ayuda podremos restablecer lo que una vez fue nuestro, con tu oscuro poder, durmiendo entre las sombras.”
- “¿¿Eh??¿Quiénes son ustedes? …”- preguntó Zark, buscando a quienes le hablaban confundido, girando su cuerpo en carios sentidos.
- “Antes de eso, será mejor que sepas el por qué de toda esta búsqueda, así que permítenos enseñarte algo.”
Un destello fulminante cubrió el lugar entero, cegando por unos instantes a Zark, hasta mostrarle poco a poco un alucinante ambiente: una ciudad cubierta de la más avanzada tecnología, cubierta con rica naturaleza a su alrededor, ambas decoradas con atractivos colores. Todo el entorno poseía un equilibrio maduro entre el poder de la ciencia y la naturaleza que los rodeaban, bañando la caridad de su aire con un aroma que impregnaba la paz hasta el confín de sus cielos; un paraíso con el equilibrio sobre lo que parecían ser sus orígenes. El joven contemplaba la maravilla en su entorno sin comprensión alguna de una explicación:
- “¿Y se puede saber que tiene que ver éste lugar conmigo?”
- “Pues como podrás darte cuenta éste planeta era un paraíso sin desdicha alguna, donde la templada luz que nos cubría fortalecía a diario nuestra perspectiva de la vida, siempre con la tranquilidad que merecíamos.”- comentaba una de las voces, pareciendo evadir la pregunta del guerrero con sus recuerdos fantásticos.
- “La tecnología, la naturaleza, la ciencia, el encanto y la vida de la humanidad eran el balance más lindo que hayamos experimentado ¿sabes?”
- “Creo que no me entendieron … ¿Qué tiene que ver éste lugar conmigo?”- interrumpió Zark, preguntando de nuevo su relación con el lugar.
- “¡Ahora verás el por qué, si tanto insistes!”- replicó una de las voces.
Y otro destello de luz brilló sobre Zark, cegándolo temporalmente hasta permitirle contemplar una vista diferente a la que veía antes como una maravilla: el ambiente era el mismo paraíso que antes veía, el cual ahora era una belleza caída, una páramo desolado e inmerso por los recuerdos de una masacre antes experimentada, que azoto la delicadeza de su pulcra era. El planeta que antes era una ciudad perfecta, se había convertido en una soledad podrida, una memoria trastornada en la tragedia que devastó su curso.
Zark no puedo creer tal tragedia y su sorpresa lo delató:
- “¿¡Qué!?¿¿Pero … que le ocurrió a la ciudad??¿¡Como fue que terminó así!?”
- “¿¿¿Y todavía lo preguntas, maldito???”- contestó una de las voces, con otra pregunta, manifestándose a estar justo detrás de Zark junto con las otras dos personas a su lado- “¡¡Todo esto fue por tu culpa!!”
Las voces misteriosas resultaron ser las jóvenes quienes vigilaban en las sombras al grupo de Zark y las Princesas y todo indicaba que estaban tras el joven.
Cada una de las damas poseían características tanto distintas como similares entre sí, entre vestimentas y caracteres físicos: la mayor de ellas era de cabello largo castaño, oscurecido y contrastado con los cuerpos antes arbóreos de su mundo, con ojos azules oscurecidos y piel pálida. La joven mediana era de cabello negro muy oscuro, lo cual hacia similitud con el recuerdo de su planeta, sus ojos eran castaños ennegrecidos, con su pobre mirada siniestra que expresaba rencor, y su piel era de tono blanco. Y la menor de las tres, una pequeña niña, que aparentaba una edad alrededor de 13, era de cabello castaño claro, largo, de ojos profundos y verdes como las hojas de los mismos árboles del planeta, y de piel trigueña, tranquila como el crepúsculo sin juicio.
Al ver cada una de las jóvenes en frente de él, Zark se les dirigió con indignación:
- “¿¿Quiénes son ustedes??¿Y por qué dicen que esto es por mi culpa?”
- “Mi nombre es Ofera”- respondió la joven mayor.
- “Puedes llamarme Clene”- replicó la pequeña, con tono soberbio
- “Y yo soy Despay …”- replicó, también, la mediana joven, quien agregó además de su presentación- “Digamos que no es necesario que una marioneta como tu lo sepa, ya que no eres tú o que en verdad queremos, sino lo que se encuentra aquí. Y es por eso que debes desaparecer, sin saber nada”
- “Así que pretenden resolver esto por las malas ¿no?. Entonces seguiré sus exigencias, si es así como lo prefieren”- dijo Zark, en una actitud de enojo- “Y sepan una cosa … Yo no pretendo tomar culpa ni conciencia por algo que no recuerdo, ni mucho menos por algo que no he hecho. ¡¡Ahora prepárense, porque no pretendo ser derrotado tan fácilmente!!”

La armadura de Zark se mostró nuevamente fugaz para enfrentar otra lucha, resplandeciendo con enormidad ante las tres jóvenes.
Y en ése momento, una pelea que poseía intrigas en sus motivos, cubriendo algo más que una supuesta causa noble , había comenzado.

viernes 23 de febrero de 2007

Dragon Anger (Parte III)

En un sepulcro, debajo de unas antiguas montañas, muy lejanas de la ciudad, Zark logró llegar instantáneamente al lugar, en donde se ubicaba justo en frente de un portón, se le acerco lentamente, contempló que había una hendidura en su centro justo del tamaño de la gema y la incrustó con cuidado ahí. Sin embargo, al mismo tiempo, un descuido de poder combinado entre el guerrero y la Princesa provocó que el portón absorbiese poco a poco la fuerza de Zark, queriendo impedir su misión, hasta que el mismo joven logró equilibrar la situación al contrarrestar el efecto con un incremento mayor de su energía espiritual y con ella la de la Princesa misma, quebrando el sello de forma definitiva. El portón de abría ante los ojos de Zark en medio de su sorpresa, mientras observaba, al entrar, un enorme salón en donde se encontraban exactamente 6 tumbas de cristal, en donde yacían figuras femeninas dentro de ellas. Otras hendiduras se encontraban, esta vez, en el centro de la tumbas, pero éstas eran más pequeñas que la anterior y la gema no podría caber en cada una de ellas, pero, inesperadamente, la misma gema destello un brillo hacia cada una de esas hendiduras e ingreso con éxito hacia el interior de las tumbas cristalinas, nutriendo con exquisito poder puro a cada una de las figuras durmientes, hasta que se logró divisar señales vivientes en ellas. Las tumbas finalmente se abrieron para dar paso exterior a quienes se levantaban en ese momento después de largos milenios de confinamiento. En ese momento, se dio paso a algo renovado para una nueva historia en la vida.
Una de las muchachas se acercó a Zark y le dijo:
- “Al parecer tu nos has liberado de nuestro encierro, joven guerrero. Estamos en una enorme gratitud contigo por lo que has hecho.”- detuvo un momento sus palabras para examinar un poco a quien le hablaba y continuo nuevamente- “… Puedo sentir el poder de Zari en ti. ¿Eres un guardián a su disposición, no es así?”
- “Sí, así es …”- respondió el protector- “Mi nombre es Zark y fui encomendado a despertarlas por petición de la Princesa Zari.”
- “Mucho gusto. Permítenos presentarnos … Bueno. Mi nombre es nombre es Naomi, la Princesa del fuego …”- y la Princesa se dispuso a dar a conocer a cada una de las jóvenes que ahí estaban presentes, además de ella- “… Ella es Shisema, la Princesa de la Tierra. A su lado está Esmeralda, la Princesa del viento. Le sigue Getshiva, la Princesa del agua. Después está Ilume, la Princesa del trueno. Y por último está Decani, la Princesa de la Oscuridad.”- la Princesa del fuego volvió a hacer una pausa con rostro curioso y agregó: “Y … dime ¿Dónde está Zari?¿No viene acaso contigo?”
- “¡Es por eso que he venido a despertarlas!”- exclamó Zark, regresando a su noción de prisa- “¡Ella y Yiri se encuentran en grave peligro ahora!”
-”¡¿Cómo?! Por favor, explícanos bien lo que ocurre …”- exigió Naomi, intrigada.
El joven guerrero les explicó al grupo de damas celestiales sobre lo ocurrido resumidamente, lo cual las impactó con gran asombro:
- “ Dragones … Neglacon … Una raza proveniente de las tantas esencias de nuestro mundo, como dijo ese sujeto”- murmuró la Princesa del viento, asustada de al situación- “… ¡Amigas, Zari está en peligro sin nuestra ayuda!¡Debemos ir a ayudarla!”
- “¡Sí, y rápido!…”- exclamó Getshiva, mientras dirigía su atención al guerrero- “… Zark ¿Aun tienes ese cristal que Zari te entregó para liberarnos, cierto?”
- “Em … Claro”
- “Bien. La usaremos junto con nuestros poderes unidos para intentar tele transportarnos hacia donde se encuentra ella. Ahora debemos concentrar nuestros poderes con los tuyos para lograrlo …”
- “De acuerdo. Hagámoslo.”- dijo el joven, decidido.
El grupo entero de Princesas alzaron sus manos en torno al cristal que Zark mantenía en sus manos y, como antes, una tele transportación fue hecha con éxito rotundo, dejando atrás el recuerdo de largos años de confinamiento en ese sepulcro.
Mientras Zark volvía al campo de batalla con las Princesas de vuelta al mundo, Zari y Yiri aun seguían combatiendo a Vaxner, en medio del caos provocado por los peones demoníacos del malvado. La pelea daba su curso sin cesar hasta que la Princesa de la luz logró sentir, a través de su cuerpo, una energía brillante que logró destellar con fuerza, como una explosión interna:
- “¡Princesa Zari!¿Qué le ocurre?”- preguntó intrigada la doctora
- “Mis poderes … Mis poderes que habían sido sellados hace mucho tiempo … han vuelto a mí de nuevo.”
- “¡Eso significa entonces … que …!”
- “¡Sí, Zark lo logró!¡Las ha despertado!”- completó la acongojada frase la Princesa.
La alegría de la esperanza había sido interrumpida de sorpresa por su contrincante de corto tiempo, el cual había disparado un rayo potente desde su arma. No obstante, antes de impactar sobre las jóvenes, otro rayo de energía interceptó el ataque, lo que provocó el enojo de Vaxner:
- “¡Maldición!¡¿Quién demonios osa interrumpirme ahora?!”- y desde lejos, logró notar la silueta de la fuente de su odio- “¡¡Zark!!¡Así que ahí estás, cobarde!”
- “¡¡Zark!!”- gritaron al mismo tiempo las jóvenes el nombre de su compañero
Más allá del humo que cubría como un manto al joven salvador, la sorpresa de la Princesa de la luz creció en su ser al contemplar detrás de Zark a las amigas caídas de Zari: las Princesas de los 6 elementos, quienes ahora vuelven a ser 7.
- “¡Amigas!¡Qué alegría verlas a todas de nuevo!”- gritó de felicidad Zari
Vaxner tampoco creía lo que veía y la impotencia de no poder consumar la venganza que había en él crecía de forma desmesurada, dirigiendo toda s negrura hacia su enemigo:
- “¡¡Zark!!…”- el protector dirigió su mirada hacía el mismo malvado- “¡Ésta vez no huirás de mi!¡Ahora mismo acabaré contigo, vengaré a mi maestro y cumpliré su ambición de una vez!”
- ¡Estoy de acuerdo!¡Si tanto quieres pelear conmigo, aceptaré tu reto, Vaxner!”- el valeroso muchacho alzó su mano derecha y, al igual que su enemigo, un arma se materializó, siendo, en su caso, su enorme espada, la cual desenvainó al instante.
La verdadera pelea contra Vaxner y los dragones Neglacon solo había comenzado. Zark estaba decidido a terminar con ésta locura de una vez:
- “¡¡Prepárate, Vaxner!!”- y la lucha abrió un abrupto inicio para recordar.
La lucha entre ambos poderosos guerreros ya había iniciado y el grupo de las Princesas, incluyendo a Yiri entre ellas, se dividió en diversos bandos para tratar de detener los holocaustos que los dragones oscuros causaban: el primer bando consistía en Zari y Decani, ambas con sus penetrantes magias de luz y oscuridad, para dar un toque casi crepuscular a la batalla, hasta lograr deshacerse de docenas de sus enemigos. El segundo bando consistente en Shisema y Esmeralda barrieron del mapa a otro grupo de dragones gracias a sus poderosos hechizos combinados de tierra y viento, respectivamente, los cuales crearon conjuntos apropiados de gran fuerza natural. Un tercer bando era conformado por Naomi y Getshiva, quienes controlaron la situación tanto con fuerza bruta como con sus magias elementales de fuego y agua y gracias a ellas la situación contra los dragones salió en favor de ellas. Un último bando fue hecho por Ilume con sus poderes del trueno y la doctora Yiri con sus poderes energéticos, una combinación de apoyo adecuada para reforzar la magia usada y para usarla con completo vigor hacia sus oponentes.
La situación se tornaba favorable para el grupo femenino, el cual manejaba sin problemas a los oscuros seres. No obstante, ninguna de ellas pudo acercarse al portal para intentar detener su funcionamiento, y es que no parecía haber alguna manera de detenerlo con cualquier método común. Todo parecía indicar que la lucha sería eterna.
Por otro lado, la lucha entre Zark y Vaxner estremecía más que antes el cielo y la tierra con sus formidables ataques y sus hostiles maniobras de agilidad. No importaba que método usasen, valía mínimo el hecho de que tanto tiempo durase su enfrentamiento, ya que la emoción que propinaba la pelea era un impacto de poder casi legendario. Los estruendos de sus armas eran un valor agregado a sus fuerzas titánicas, que sumaron más destrucción a su paso y sembraban más miedo a través de sus aires cercanos. Saltos y vuelos, golpes y choques, fuerza y poder, no había nada que faltase en ésta situación llena de hostilidad violenta. Y, nuevamente, una maniobra rápida de Zark desequilibró la lucha a su favor, golpeando al malvado provocando su caída encima de un edificio destruido. El guerrero protector bajó hacia el lugar esperando a que su oponente manifieste alguna señal de deseo de lucha:
- “¡Bien, Vaxner!… ¿¡Aun pretendes seguir peleando contra mí!?”
- “M … Mal … dito …”- la figura de Vaxner comenzó a notarse entre los escombros mientras se levantaba débilmente, aun con su lanza empuñada- “… ¡Esto … todavía no ha … terminado!¡Mi venganza será consumada de una vez por todas!”- y alzando un fiero grito de ira se lanzó con todas fuerzas hacia su objetivo con su arma, siendo interceptado por la espada del mismo.
- “¡Tu sed de venganza te ha cegado por completo!”- exclamó Zark, con un tono de decepción- “… ¡No sé que clase de mundo utópico planeabas con el mago Raglon con unos dragones sedientos de sangre, pero eso de ninguna forma va a traer felicidad o paz a ésta vida!”
- “¡¡Cállate!!¡¡Sus ideales eran la salvación para éste acabado mundo … y tú los desintegraste por completo!!¡¡Desgraciadoo!!”- bramó Vaxner, colérico y perdido en sí mismo, al arrojar un potente puñetazo hacia Zark, directo hacia su rostro, el cual parecía demostrar un efecto mínimo sobre él.
- “Ahora veo que tenía razón …”- dijo el guerrero, mientras abría sus ojos con el rostro lastimado- “… Veo que eres de verdad eres muy débil, física y mentalmente, Vaxner … y no vale la pena seguir con ésta pelea inútil … ¡¡Te libraré de tu miseria de una vez!!”
- “¡Ahórrate tus comentarios inundados de lástima para cuando pretendas derrotarme!”
El maligno joven, apartándose con rapidez muy lejos de su oponente, corrió con furia hacia él, sin darse cuenta que un contraataque lo estaba esperando. Zark levantó su espada con enorme brío y azotó su filo contra el suelo frágil, justo a unos centímetros de Vaxner, con el fin de provocar una corriente de energía lo suficientemente fuerte como para encerrar en ella a su objetivo maligno dentro de ella, impulsándose hacía los cielos negros para una última acción súbita. En un lapso de debilidad, la lanza que abrió el vórtice de la perdición del planeta se desprende en una milésima de segundo de la mano de su portador, cayendo incrustado sobre el concreto en frente del joven protector dejando destronado a Vaxner del poder que se le veneraba. La última maniobra hostil de Zark que acabaría con la batalla se convirtió en lo que parecía ser un círculo de hechizos que desencadenó un incrementó de fuerza en la corriente energética, dotándola de un macabro color rojo oscuro, la cual provocó que Vaxner chocara contra el vórtice justo arriba de ambos rivales. Finalmente, el vengador dragónico cayó en ése arduo combate hasta dejar rastros que de a poco la oscuridad, literalmente, se los tragaban. Zark levantó la lanza y la miró fijamente como un recuerdo del fin de su enemigo y su lucha contra él.
Sin embargo, el holocausto de los dragones todavía castigaba el ambiente urbano a su alrededor y las Princesas ya casi no tenían fuerzas para mantener su intento de detenerlos. Justo en ese instante de angustia, Zari alzó una decisión riesgosa:
- “¡Amigas, creo saber como podemos acabar con éstas criaturas de un golpe!”
- “¿¿Sí?? ¿¿Y cómo??”- preguntó la Princesa de la oscuridad
- “Si todas combinamos nuestras energías elementales en una sola fuente, podremos lanzarlas y sellar ése vórtice definitivamente”
- “¿¡Pero que clase de disparates se te ocurren en un momento así, Zari!?”- exclamó Naomi, indignada- “ … ¡Todas nosotras sabemos bien que esa fue la razón por la cual tú perdiste tu esencia en esa batalla de hace milenios atrás, al usar nuestra fuerza en nuestro sueño eterno!¿Cómo pretendes usar ése método de nuevo sabiendo sus consecuencias?”
- “No se preocupen estaré bien. Se los aseguro”
- “No es verdad …”- comentó preocupada Shisema- “No quieras tomar toda la carga por tu cuenta. Estoy segura de que puede haber un método más efectivo que eso”
Zari pensó por un instante en recapacitar sobre su idea imprudente y ceder, hasta que, al ver a Zark con la lanza de Vaxner en su poder, su plan tomó otro rumbo y se dirigió hacia donde estaba el joven de inmediato, el cual notó su presencia:
- “¡Zark, necesito que me entregues esa lanza, por favor!”
- “Claro, Princesa, aquí tiene …”- y Zark le entregó el arma- “Pero … ¿Qué planea hacer con eso?”
- “Haré lo mismo … que en la batalla donde te perdí hace mucho tiempo, Zark”
- “¿¿¡Qué!??¡¡Por favor, no lo haga, Princesa!!¡Con mucha dificultad usted volvió a éste mundo después de años con su ausencia!¡¡No queremos perderla de nuevo!!”
- “No te preocupes … “- sonrió Zari, mientras se elevaba a los cielos de vuelta con sus compañeras- “Ésta vez … todos ustedes están conmigo”
El joven no supo que hacer y mantuvo su mente en duda, pero, de alguna forma, su corazón levantó una confianza digna en aquella muchacha. De vuelta, con sus amigas, la Princesa de la luz, les enseñó la lanza a sus amigas y les indicó la nueva alteración de su idea:
- “Si revertimos con nuestros poderes, utilizando la lanza de Vaxner como fuente, la maligna fuerza del vórtice , entonces éste absorberá a los dragones Neglacon en lugar de producirlos … ¡Aun tenemos esperanzas de acabar con esto!”
- “¿Estás segura de que esto funcionará, Zari?”- preguntó dudosa Decani.
- “No lo sabremos hasta que lo intentemos …”- y cambiando la expresión de su rostro a un tono más decisivo, agregó- “… ¡Muy bien, hagámoslo!”
- “¡¡Sí!!”- gritaron todas con implacable ánimo.
El grupo de las Princesas formó un enorme círculo alrededor de Zari, quien alzaba el arma justo hacia el vórtice, lista para arriesgarlo todo, en tanto todas conjuraban con gritos cada uno de los nombres de sus respectivos elementos, disparándolos justo hacia su amiga. Toda la energía concentrada en Zari se dirigió directamente a la lanza, como la sangre que corre por sus venas, que en éste caso transportaba energía. La Princesa entonces concentró su propio poder elemental junto con el de sus compañeras todas reunidas y con fuerza alzó la lanza lo más alto que pudo, desde la cual enormes estruendos de energía estallaron hacia el vórtice, causándole una herida tan grave, que le provocó un efecto reversible en contra de sus propios productos oscuros. Gracias a ese efecto alterado, cada uno de los dragones oscuros se desintegraba en frente del público presente y sus restos y rastros eran absorbidos a través del caos ventiscal que se desataba alrededor. Cada una de las sucias criaturas desataban alaridos de resistencia que hacían eco con la pena agónica del ambiente, lastimeros y débiles frente a la impotencia de abandono a la oscuridad. La realización de la victoria era inminente para el grupo de Zark y las Princesas. Sin embargo, la resistencia de uno de los dragones, con su aliento de energía demoníaca, se dirigió rápidamente hacia la Princesa Zari, pero gracias a la intervención de Decani, quien perdió rastros de su cabello como sacrificio, logró salvar a su amiga de su perdición. El agonizante dragón atacante finalmente te desvaneció junto con sus últimos compañeros y con el vórtice, desaparecidos entre las brisas de la penumbra del cielo, como un recuerdo irremediable de curar.
Aterrizando su figura en tierra firme en medio de los escombros de la ciudad, Zark hizo desaparecer su armadura y comenzó a buscar a las Princesas entre los suburbios del entorno urbano hasta finalmente encontrarlas, pero con heridas que rondaban alrededor. El protector se acercó a la Princesa Zari, sentada encima de algunos escombros, con culpable dolor, y le preguntó:
- “Princesa … ¿Qué le ocurre?”
- “Zark … yo …”- la Princesa de la luz parecía temerosa entre sus sentimientos e hizo un momento de silencio- “Fue mi culpa … lo de Decani …”
Zark no parecía entender bien lo que ocurría con el grupo de las Princesas, así que encontró a la Princesa del elemento oscuro, sentada, mirando en sentido contrario al de él y se le acercó a ella con cautela:
- “¿Princesa … Decani …?”
La dama volteó su mirada neutra hacia aquel que le hablaba, deprimida:
- “¿Sí …?”
- “Mire … Sé que no es de mi total incumbencia lo que le ocurre, pero … no sé preocupe por lo que le pasó a su cabello. Hay cosas más importantes que superficialidades así …”
- “¿Y tú que puedes saber de eso … ?”- preguntó Decani, con el enojo ahogando su garganta- “Tú no has sentido que solo posees negrura en ti y la única forma de remediarlo es la imponencia de la persona, su apariencia y un espejo que aparenta lo que no es. No sabes que patética soy cuando una de mis cualidades se hace polvo en el viento.”
- “Eso no es verdad … Puede que sean factores que manifiesten supuestamente, pero en realidad, hay mucho más que solo eso … “
- “¿Más que eso … ?¿A que … te … refieres?”
- “Usted puede poseer oscuridad como su elemento lo dicta, pero junta a ella, siempre habrá luz que la guíe donde sea, que le permita descubrir su corazón, a explorar todo el carisma que guarda en su interior. Y no importa cuanto cambie por fuera, la persona quien usted en verdad puede llegar a ser por dentro es la que nunca cederá en ésta existencia. Solo otórguese a sí misma esa oportunidad. Sé que usted es más que lo que muestra ahora, Princesa ….”
Las palabras de Zark fueron interrumpidas cuando éstas sin notarlo llegaron al corazón de la chica sin notarlo y provocaron que líquidos llenos de esperanza brotaran de sus ojos, floreciendo oportunidades desde su inhóspito corazón. Sin percibirlo, el joven había sido abrazado por la Princesa con una calidez acogedora en sus brazos, llena de una ternura recién descubierta, que despertó una conmovedora vista entre las demás chicas que se encontraban alrededor.
La joven oscura alzos vista con lágrimas de esperanza y se dirigió a Zark diciéndole:
- “Zark … Eres tan dulce … tan tierno … Gracias …”- y lo que parecía ser un beso se formaba con un aire dulce.
Mientras ella cerraba sus ojos lentamente, provocaba los celos premeditados de alguien.
- “ ¡Hey!¡¿Qué crees que haces, Decani?!”- gritó la dama de luz, impulsivamente- “… Ni te atrevas a hacer lo que pienso que harás … Zark es mío y de nadie más … ¿¿me oyes??”
- “ ¿Tuyo … ? Perdón, pero no tiene tu nombre en ninguna parte, hehe”- habló en sarcasmo Decani, ya recuperada, alejándose un poco del joven - “ … Además, también dependerá de él a quien quiera amar ¿No crees?”
- “Sí, tienes razón. Y admito que no importa que tanto tiempo lo conozca, siempre habrá alguien más que le demuestre su corazón con amor.”- admitió Zari.
- “Así es …”- afirmó con soberbia Decani.
- “… Pero … dudo que se fije en alguien tan temperamental como tú, haha …”
- “ ¿¡Que dijiste!?”
- “¡¡Pues lo que oíste!!”
La discusión duró lo suficiente, como para que las demás Princesas lo viesen como una función de todos los días y después aportar su ayuda a detenerlas. La doctora Yiri, aliviada de ver que todo había terminado, también compartía la entretención que se llevaba a cabo, mientras contemplaba desde lejos su edificio personal totalmente destruido, con pueriles pucheros.
Poco a poco la gente habitante de la ciudad se alivió de que todo haya vuelto a la normalidad y volvió, ero confundidos, todavía, de lo ocurrido.


Un mes había pasado desde la batalla contra Vaxner y sus dragones Neglacon y los ciudadanos habían recuperado el balance de la urbanidad con el tiempo transcurrido. Los cimientos antes caídos actualizaban sus diseños, las calles que dejaban rastros de penumbra aplastada rejuvenecían sus pavimentos y cada grupo de público aportaba su grano de arena en éstas actualizaciones y reconstrucciones.
El período escolar de Ziza habíha vuelto y la joven se encontraba lista para reunirse con su compañera Misuna, quien, al igual que los ciudadanos, no entendía todavía de donde surgieron el malvado joven caído del cielo, los dragones y que pasó con ellos.
- “Por cierto, Ziza … “- murmuró Misuna- “… Aquí hay un grupo de nuevas estudiantes que parecen conocerte … ¿Tú las conoces?”
- “¿Nuevas estudiantes? …”- un vistazo de la joven Ziza y una sorpresa saltó de su cabeza- “¿¡Qué!? ¿Ustedes!?”
Eran, de hecho, las 6 Princesas de los elementos, quienes se incorporaron a la vida rutinaria de una estudiante común:
- “Ahora que estamos aquí, no podemos estar de brazos cruzados y ver como pasa la vida. Queremos ser partícipes de lo que viene ahora … ¿Sabes? Hehe …”- dijo Getshiva
- “Sí. Además, ahora quiero conquistar el corazón de Zark, como mi misión en la vida, además de derrotar monstruos que nos amenacen, jiji …”- mencionó Decani, soñando con fantasía
- “¿Monstruos …?¿De que está hablando?”- preguntó Misuna, confundida
- “Estee … A ella le gusta soñar no la tomes mucho en cuenta”- replicó con preocupación la portadora de la Princesa, mientras Decani se molestaba por el comentario.
Desde la terraza, arriba en el edificio, Zark y Yiri contemplaban a las jóvenes, comenzando una vida nueva:
- “Que decisión tan extraña de las Princesas. ¿Por qué se quisieron convertirse en estudiantes?”- preguntó Zark
- “Oh vamos. No te preocupes, jiji …”- rió Yiri- “… Ser chicas con una vida común es algo que al parecer siempre quisieron probar y sé que lo disfrutarán. Y ahora todos estamos juntos de nuevo …”
- “Sí, tienes razón …”- sonrió suavemente el joven- “Ahora tendremos una gran ayuda para proteger a éste mundo, también.
Tal comentario mantuvo pensativa a la doctora. “Zark … ¿Cuál es tu afán de en solo preocuparte por el bienestar del planeta y de pelear? Pareces alguien que no conoce … el sentimiento humano”, pensó.
- “¿Pasa algo?”, preguntó Zark al darse cuenta que su compañera la miraba con detenimiento
- “Ehh … No, no te preocupes. No es nada”- cambiando la expresión preocupada de su rostro a un tono más relajado, la doctora agregó- “¿Quieres tomar algo? Yo invito …”
- “Claro, vamos …”
Desde ese día el grupo de las Princesas y sus guerreros convivieron juntos, tanto para compartir, luchar, divertirse, estar juntos … y amar. Nuevas experiencias los esperaban al igual que nuevos desafíos, más allá de sus comprensiones.

martes 13 de febrero de 2007

Dragon Anger (Parte II)

En el edificio de la doctora Yiri, ella y su amigo Zark se encontraban disfrutando de una tibia mañana, cuando de pronto se da a notar que el joven guerrero muestra una inquietante actitud que despierta la angustia de su compañera:
-“¿Mmm?¿Qué te ocurre, Zark?”
- “Siento..... Siento una energía oscura, muy poderosa que se aproxima hasta ésta ciudad y al parecer se dirige directo a la escuela de Ziza.”
- “¿Qué?... Pero... eso significa que...”- Yiri, no pudo terminar su frase ya que su temor la poseía
- “Sí, es un nuevo enemigo....”- completó la frase Zark
- “¡Oh, no!¡Ziza está en peligro!...”
Por otra parte, en la escuela femenina de Ziza, la joven estudiante estaba junto a sus compañeras de clase estudiando, concentrada y dispuesta a nutrirse de conocimiento. Los minutos pasaban relajadamente en el lapso que ella, las voces de las alumnas revoloteaban alrededor del salón de clases y un extraño presentimiento oprimía el pecho de la estudiante portadora, como un frío que atravesaba su corazón. El presentimiento de Ziza fue confirmado en cuanto ella se levantó de su asiento y pudo visualizar un mediano proyectil de energía acercándose con gran rapidez hacia su salón. El ataque logró impactar con potencia gran parte de los muros del salón, dejando inconscientes a todas las alumnas, menos a Ziza, quien formó un campo de fuerza con los poderes místicos de la Princesa Zari, para protegerlas a todas. Ni siquiera ella entendió la acción que acaba de cometer. Misuna se levantó del suelo, recuperándose, al igual que las demás estudiantes, sin notar lo que su amiga había hecho y se le acercó lentamente desconcertada:
- “Ziza...¿Q...Qué fue lo...que... pasó?”
- “No lo sé, aunque...”- la muchacha portadora cortó sus palabras al sentir una energía amenazante en las alturas del cielo, arriba de todo, y propuso palabras distintas hacia su compañera de clases- “.....¡Misuna, intenta evacuar a nuestras compañeras a un lugar seguro!”
- “...¿Eh? Pero... ¿Qué piensas hacer tú?...”
- “Yo averiguaré de donde vino la fuente de esa explosión ¡Ahora has lo que te pedí, por favor!¡Te lo encargo!
- “...Está bien. Lo haré ¡Pero ten cuidado, Ziza!”
Después del largo rato que lo tomó a Misuna a retirar a sus compañeras del salón, Ziza concentró su energía con el de la Princesa adentro de ella, para levitar suavemente hacia las alturas, siendo al principio complicado de manejar hasta acostumbrarse a la maniobra de tal simple técnica. Había llegado al fin hasta las alturas más remotas solo para divisar a lo lejos una figura humana, si es que ella podría considerarlo así, por lo que hizo, y no deseó acercarse por temor a provocar un suceso como el que había experimentado en su escuela. Sin previo aviso, una voz surgió inesperada desde donde se encontraba aquel ser desconocido:
- “Vaya. Así que la Princesa Zari finalmente ha vuelto a éste mundo después de varios milenios. Y ahora depende del cuerpo de una simple mortal como tú para subsistir. Que bajo ha caído ella si me lo preguntas, hehehe...”
- “ ¡Como te atreves al decir eso! Así tu fuiste el que atacó mi escuela ¿eh?... ¿¿Quién eres y como es que conoces a la Princesa Zari??”
El desconocido se acercó a la joven estudiante con un pequeño flote hasta darse a conocer completamente como es: la malignidad daba a conocer su desgarrada ropa, su capa revoloteando con el soplido débil del viento daba cuenta de su atemorizante presencia, su cabello café oscuro hacía toque con u intento de plan diabólico que tenía en mente, tratando de llegar a lo más negro y sus ojos oscuros inundaban el placer que tenía ansioso por comenzar una pelea. Al acercarse un poco más, dio a conocerse:
- “Mi nombre es Vaxner, y soy el discípulo del mago de los dragones, Raglon, quien fue aniquilado por Zark y su grupo hace tiempo atrás. Ahora he vuelto para cobrar venganza de las ambiciones destruidas de mi maestro.”
- “Pues...a mi juicio diría que se lo tenía merecido, si es que hizo cosas malas...”- declaró la joven, con una voz un tanto insegura.
- “Pequeña insolente...”- gruño el malvado, hasta cambiar su expresión facial a un tono pasivo, agregando- “...Bueno, puesto que la Princesa Zari ha despertado comenzaré por enviarla a descansar nuevamente y ésta vez sin retorno, junto contigo...”
-“¡¿Qué?!..... ¡No!¡No lo hagas...!”
- “¡Olvídalo!¡Hasta nunca, jovencita!...”- gritó Vaxner, mientras se lanzaba en picada contra la estudiante para asestarle un feroz golpe.
Repentinamente, el ataque del malvado es interceptado por una mano defensora quien presentó una mayor equivalencia de encuentro junto a una compañía adicional:
- “¡Zark!¡Has llegado!¡Que bueno que estás aquí!”- exclamó con júbilo aliviado la joven
- “Yo también estoy aquí, hehe... Que suerte que llegamos a tiempo”- dijo la doctora que se acercó con aire protector a Ziza.
- “¿Y quién es este sujeto?...”- preguntó Zark
- “Según él dice llamarse Vaxner...”- respondió la estudiante- “...Dice que es el discípulo de un tal mago de los dragones y quiere vengarse de ti por lo que le hiciste a su maestro...”
- “...No sabía que el mago Raglon tuviese un discípulo...”- comentó Zark
- “¡Así es!”- exclamó indignado Vaxner- “...Y gracias a ti y a tus amigos los planes de mi maestro fueron destruidos, los planes para crear un mundo sin humanidad, sin pecado ¡Pero ahora lo vengaré tomando la vida de esa Princesa tuya!...”
- “¡Eso ni lo pienses, Vaxner!”- gritó amenazante Zark- “...Si vas a atreverte a ponerle un dedo encima, entonces tendrás que pasar sobre mi cadáver. ¡Pelearé contigo si es lo que deseas, así que prepárate!”- acabado el grito de batalla del guerrero, su armadura de alma se materializó con fuerza sobre su cuerpo permitiendo dar inicio a la lucha entre ambos enemigos.
Ambos contrincantes dieron sus primeros ataques entre puñetazos y choques de brazos que estremecieron hasta los cielos surcados por sus energías, seguidos de maniobras de intercepciones defensivas en contra de los ataques del otro; ambos entregaban con entusiasmo violento cada impacto crítico que enviaban. Vuelos inalcanzables, velocidades que desafían la humanidad más común, descargas tan potentes que destrozan la belleza tranquila del cielo, ondas de choque que se atreven a retar la potencia de la ley viva. Fuerza, poder, velocidad, valor, tenacidad, determinación, venganza, protección, rencor, malicia...cada factor sentimental y físico se mezclaba de forma monstruosa en la lucha. Giros inesperados seguían y continuaban tras infinitas series de movimientos incalculables que no cesaban de impresionar; siempre la acción de la lucha por sobre todo lo demás y con un propósito por el cual ellos den su voluntad en esas circunstancias. Nudillos que conectaban con brío sobre sus víctimas, patadas que volaban con fugacidad, fuerzas que colisionaban sobre otras... ninguno cedía sus deseos de pelea. Súbitamente, el equilibrio emocionante de la pelea se ve interrumpida cuando Zark impulsa una embestida hacia Vaxner, provocando que éste cayera en picada hacia las calles de la ciudad, pero no sin antes balancear su figura y aterrizar con sus pies en la tierra, aun dejando marcas en el pavimento. La gente a su alrededor quedó desconcertada al ver algo fuera de lógica como eso, quienes, algunos de ellos, corrieron atemorizados, mientras que algunos se mantuvieron estupefactos ante lo ocurrido, curiosos de ver lo que pasa. El siniestro vengador impulsó sus manos hacia su objetivo y desde sus palmas una gran cantidad de energía negra se condensó en frente de él, formando una esfera de mediano tamaño que arrojó al cielo, justo a donde estaba Zark, quien no alcanzó a evadirla. Justo antes de impactar hacia él, un desconocido rayo de energía destrozó por completo la esfera y ambos contendientes se dieron cuenta inmediatamente de quien provenía tal ataque:
- “¡No te atrevas a tocar a Zark! ¡¿Me oíste?!”- era la Princesa Zari, quien se manifestó en el campo de batalla para ayudar a su guerrero protector.
- “Princesa Zari … Veo que al fin has regresado a éste mundo- mencionó Vaxner, ansioso- “… Ahora podré tener el privilegio de acabarte junto con tus guardianes con algo de compañía que pienso invitar, hehe …”
- “¿Algo de compañía …?¿A que te refieres con eso?”- preguntó Zark, inquieto
- “Ahora mismo lo verán..”- y alzando su brazo izquierdo, una gran concentración de energía se reunió en la mano de Vaxner, hasta materializar lo que parecía ser un arma: era una lanza que poseía dos cuchillas curvas de diverso tamaño y una más en medio de ambas con una filosa punta recta como una aguja.
- “¿Una lanza?”
- “Así es … Pero no es cualquier lanza. Ésta arma me permitirá traer a estos amigos tan ansiados de presentarse aquí … Y ahora permíteme recitar su llegada …”- alzando nuevamente su brazo izquierdo, Vaxner dirigió su mirada y la punta del arma hacia el cielo, y recitó las siguientes palabras: “… ¡Entes nacidos de la desesperada oscuridad, ustedes que nacen del hambre de la muerte, sacien su dolor ante aquellos que despojan la desdicha en sus nombres. Adictos al miedo de la sangre, convoquen el nombre del Caos en éste existir sin rumbo, sean uno con la tragedia de la noche eterna que se avecina y destierren el pecado con su divino sufrimiento!¡Regresen del olvido, Dragones Neglacon!”
Del poder filoso del arma, un relámpago surcó el confín del cielo hasta teñirlo de color sangre, y desde ese punto un vórtice se extendía con fuerza, el cual se abría de a poco, dejando salir temores de la naturaleza nunca antes deseados: un ejército de gigantescas devastaciones dragónicas dispuestas a devorar toda vida que los rodeaba, con su presencia de gran imponencia física, garras que desollan la piedad en frente de ellos, grandes alas escamosas, cuellos extensos y gruesos, ojos agudos y grandes fauces que devoran la luz de la esperanza.
Grupos diversos de ésas criaturas se dispersaron a través de la ciudad, acabando con las conglomeraciones que adornaban el sitio, mientras que la población misma se separaba hacia varias zonas para alejarse del peligro, presa del súbito pánico al que estaban todos sometidos. Azotes de poder bestial y colosal arruinaban edificios y otras construcciones, haciendo simbolismo a la pronta caída del hombre en sus avances.
El grupo de la princesa Zari quedó pasmado al ver tal magnitud de destrucción masiva:
- “Tal parece que la caída de ésta sucia humanidad será inevitable”- comentó Vaxner, en un aspecto burlón- “ … y por el momento … ahora sí que tendremos un espacio más extenso para pelear. ¿No estás satisfecho con eso, Zark? Hahahahaha …”
- “Eres un miserable … ”
La Princesa Zari y su compañera Yiri tampoco soportaron ver tal tragedia y se dirigieron inmediatamente hacia el campo de batalla para intentar detener a algunos grupos de esos dragones. Sin embargo, a pesar de sus intentos ambas mujeres fueron derrotadas instantáneamente por las criaturas, quienes, con sus poderosos músculos, las dejaron malheridas y provocaron sus caídas violentas hacia tierra firme. El joven protector dejó salir su angustia al contemplar como la Princesa y Yiri corrían grave peligro y voló en picada hacia sus amigas, pero en ese momento una persecución hacia él fue llevada por Vaxner, quien recibió un contraataque por parte de su víctima, provocándole una duradera inconsciencia. Zark logró llegar hacia su destino y encontró malheridas a las muchachas:
- “¡Princesa Zari!¡Yiri!¿¿Se encuentran bien …??”
- “Sí …. estamos bien …”- respondió la Princesa Zari- “Pero … esos dragones … son muy poderosos. Por más que lo intentemos … no podremos detenerlos y mucho menos acercarnos a ese portal para intentar destruirlo.
- “Entonces … ¿Qué haremos …?”- preguntó Yiri, preocupada
- “Solo nos queda una opción: debemos despertar a mis amigas … las Princesas de los 6 elementos”
- “¡Princesa!…¿¡Está segura de eso!?- exclamó Zark con sorpresa en sus ojos.
- “Claro que sí. Además, recuerda que esa era nuestra misión primordial antes de que yo hubiese perdido mi esencia en esa batalla de hace varios milenios atrás.”
- “Bueno … Eso es cierto …”
- “ Así es …”- y desde su cinturón, la Princesa sacó una diminuta joya incrustada ahí- “… Ahora, para poder despertar a mis amigas debes usar ésta pequeña joya incrustada con mi poder, pero además es necesario colocarle un poder espiritual adicional muy fuerte para lograrlo- la joven celestial, mirando el objeto, lo empuñó con suavidad, abrió su mano de nuevo y se acercó a Zark, otorgándole la joya, agregando- “ Y es por eso que cuento con que tú ayuda, Zark, sé que tu posees un poder increíble y con él podrás ayudar a mis amigas …”
- “Princesa … ¿de verdad cree eso?”- cuestionó el joven
- “Claro que sí ….. Ahora será mejor que vayas cuanto antes a despertarlas.”
- “Lo sé, pero …”- El guerrero cortó su frase al ver en el cielo que Vaxner se había recuperado del ataque que recibió de su parte, listo para enfrentarlo de nuevo- “ … Si intento huir ahora, Vaxner irá tras de mí y no me lo podré quitar de encima, además de toparme con todos esos dragones ahí arriba …”
- “No te preocupes por eso …”- sonrió Zari- “… Esa gema te permitirá tele transportarte directamente hacia el sepulcro donde se ubican ellas. Junto con tu propio poder espiritual, concéntrate … y estarás ahí.”
- “Muy bien. Estaré de vuelta lo más pronto que pueda. Lo juro …”- y cerrando sus ojos, la figura del joven guerrero se desvanecía con el tiempo hasta desaparecer por completo.
Después de ese suceso, ambas jóvenes ascendieron hacia donde se encontraba el malvado, el cual se encontraba perturbado, buscando a Zark inútilmente:
- “Oigan …¿¿Dónde está Zark??”- preguntó inquieto Vaxner
- “Pues … se está preparando para enfrentarte de nuevo …”- dijo la Princesa Zari, simulando lo que no fue- “… Así que mientras tanto nosotras seremos tus contrincantes …”
- “Bien, si tanto quieren morir en mis manos, les daré ese privilegio, entonces. ¡Vengan!”
Y con gran ímpetu, las dos jóvenes se lanzaron a la lucha, con esperanza de darle a Zark el tiempo que necesitaba para completar su misión …”

jueves 1 de febrero de 2007

Dragon Anger (Parte I)

(Número de capítulo no confirmado hasta mas detallada motivación historial. Si se ve como estilo Star Wars ¬¬ pónganlo como quieran)

"Finalmente el guerrero protector Zark logró recuperar el alma de la princesa de la luz, Zari, quien perdió su esencia en una cruel batalla que provocó el desequilibrio de la vida en el planeta. Junto a sus amigos, a quienes abandonó por el bien de su deber, lograron restablecer la fuerza de la luz la cual permitía parte del equilibrio de la vida en el mundo y así toda nubosidad y oscuridad en el planeta volvió al balance respectivo.
Con el fin de volver a ser una persona en esencia, Zari tuvo que recurrir a encarnar en el cuerpo de una muchacha humana de corazón gentil con el nombre de Ziza, una joven estudiante de vida común, la que ahora yace inconsciente en los brazos del protector, después de la encarnación inicial de la dama de luz.
Zark recurrió a una antigua amistad quien también participó en la época del fatal desenlace de la Princesa, una eterna amiga: la doctora Yiri, una mujer de cabello rubio oscuro largo, moderado y suave con el compás del tiempo, de ojos cafés naturales y vivases y estatura medianamente común. El joven protector descendió a la ciudad para reencontrarse con su amiga, hasta lograr localizarla, ingresó a su edificio personal en busca de ella hasta escuchar una súbita voz:
- "¡Zark, amigo! ¿Eres tú, de verdad?- era la voz de la joven doctora, quien, sorprendida de ver asu amigo, se le acercó- ".Te extrañé mucho, amigo...¿Como has estado?^.^"
- "Em...bien... - replicó Zark
- "Espera ¿quién esa niña...que mantienes en tus brazos?- preguntó intrigada la doctora
- "Yiri...Ésta niña...es la reencarnación misma de la Princesa Zari ¡Finalmente ha vuelto a nosotros!"
-" ¿¡Que dices!?¿¿Ésta niña es el cuerpo encarnado de la Princesa!? ¡Increíble!"
- "Así es..."- dijo Zark, mientras se dirigía a un sofá para colocar el cuerpo de Ziza encima.
Después de una pequeña charla con la doctora sobre la lucha que Zark y sus amigos tuvieron, Ziza, ya despierta se unió a la conversación, sintiéndose culpable por no ayudar por su cuenta a sus amigos y por dejar morir a una de ellos, mientras su contraparte de luz usaba su cuerpo. En un intento de consolación, el joven guerrero alivia su corazón diciendo: "...A pesar de lo ocurrido con nuestra amiga Giria, ella pudo sentir el regresó de nuestra Princesa Zari en tí y eso le permitió volver a descansar en paz satisfecha y feliz. No te preocupes, Ziza, su caída no fue en vano. Porque ahora tú nos ayudarás a proteger éste mundo". La joven estudiante logró sentir la sinceridad en las palabras de Zark y sintió que su voluntad ya era parte de la ayuda que ofrecía para ayudar en la lucha por el mundo. Después de eso, Ziza llega a saber que Zark y sus amigos son almas que defienden al mundo, a través de un relato contado por Zark sobre como comenzó toda ésta lucha por el mundo y también llega a saber que además de Zari existen 7 princesas las cuales mantienen el poder de los elementos que mantienen el balance del mundo, quienes, a causa de un inexplicable suceso, fueron selladas en tumbas hasta que un gran poder pudiese liberarlas.
Después de la charla, Yiri le pidió a Ziza que pudiese ver a la Princesa Zari nuevamente a lo cual la joven accedió sin problemas y en un parpadeo la doncella de la luz se hizo presente con sus alas resplandeciendo sobre la blancura de la oscuridad en el lugar, recordando los añorados momentos que ella pasó con la doctora, Zark y los demás. La pequeña charla había llegado a su fin y el grupo comenzó a prepararse para vivir una cotidiana vida tranquila confiados en un porvenir más apacible. Una torrentosa lluvia cubría los cielos nocturnos de la ciudad, cada gota negra que la noche dotaba a la construcción superficial humana mojaba sin piedad sus figuras inmóviles y sin vida; cada luz tenue cubierta de oscuridad se encendía para adornar con belleza pequeña de colores el blanco y negro del entorno que urbanizaba el ambiente.
La mañana se había avecinado sobre Zark y Ziza, mientras la doctora se encontraba en su hogar trabajando. Cuando el sol parecía brillar más que nunca después del llanto de la noche, una amistad que Ziza recordaba se hizo presente en frente de ella y el protector. Su nombre era Misuna, una alegre y soñadora jovencita de cabello castaño brillante connotando la frescura del cielo, de ojos almendra puros y piel suave y blanca. Ambas jóvenes mantuvieron una grata conversación juntas y en pocos meses más adelante ya se encontraban de vuelta en su época de estudios y escuela. Sin embargo, el grupo de los guerreros espirituales no se imaginaban que pronto algo iba a resurgir...”

martes 30 de enero de 2007

Inicio. Renovación historial

"Zari's Legends"...Hace ya mucho que comenzé con ésta historia, años y más años recónditos de mi vida presente, y sin más rodeos es más preferible el hecho de dar a conocer la fantasía que poseo en mi corazón y espíritu no solo por dibujos, sino más bien por la existencia que doy a conocer también.
Muchos personajes se dierona conocer dentro de mí, mis memorias, mis pensamientos, mis ilusiones y sueños, cada uno representa mi ser y mi característica ¿Algo más? Quien sabe...
Tal no sea suficiente para describirlo, pero puede que haya más.
El asunto es que aquí es donde daré a conocer mis ideas y los privilegios que deseo encontrar no para mi oscuro beneficio, sino para el beneficio de mi propio mundo."